viernes, septiembre 11, 2009

La felicidad está en las cosas que no planeas, en las que no ves venir.


Quiero casarme contigo. Tener hijos contigo. Que hagamos una casa. Quiero asentar la cabeza y envejecer contigo. Quiero morir cuando tenga 110 años en tus brazos. Y no quiero 48 horas ininterrumpidas sino una vida entera.
¿Ves lo que pasa? Te digo cosas así y quieres echar a correr en otra dirección. Está bien, lo entiendo. No lo entendía pero ya sí. Acabas de empezar y yo llevo ya mucho tiempo.

1 comentario:

manu dijo...

uhhh, eso me ha pasado. tener la certeza de algo, sin importar cuanto ha pasado o muy poco, es tremendo. uno necesita decirlo, pero comprende que el otro te mire con ojos grandes y con cierta incomodidad.


saludos!

atte. manu